miércoles, 5 de julio de 2017

Mi bebé es recién nacido... ¿Le puedo bañar en el mar o en la piscina?

bañar al bebé en el mar o en la piscina


Son muchas las dudas que nos surgen con los bebés recién nacidos y, seguramente, con la llegada del calor, te preguntarás si ya le puedes bañar en el mar o en la piscina.

Te contamos a partir de qué edad ya puedes llevarlo a la playa o a la piscina, y te damos algunas recomendaciones que debes tener en cuenta.


Cuándo puedo bañar a mi bebé en el mar o en la piscina


Es probable que tengas muchas ganas de bañar a tu bebé en el mar o en la piscina. La verdad es que para ellos, es una experiencia nueva, que en general suele resultar emocionante. Ver la cara de tu bebé al estar en contacto con el agua fresquita de la piscina o bajo el vaivén de las olas del mar... ¡No tiene precio!

Pero si tu bebé es recién nacido, aún deberás esperar algunos meses. Lo ideal es que hasta los 8 meses no lo expongas al sol, ya que ni su piel ni su organismo están preparados para ello, con lo que es muy probable que se queme e incluso se deshidrate. 

Piensa que su piel no está preparada para las cremas de protección solar, que le podrían causar algún tipo de irritación o alergia.


Por fin... ¡Su primer baño!


Si ya puedes llevar a tu bebé a la playa o a la piscina... ¡prepárate para disfrutar de una experiencia inolvidable!


bañar al bebé en el mar o en la piscina



Si lo llevas al mar... todo son ventajas. En el agua de mar se encuentran los 89 elementos esenciales presentes en nuestro organismo, además de vitaminas y otros microorganismos que liberan sustancias antivirales y antibacterianas.

Para tu bebé puede resultar beneficioso, ya que ayudará a fortalecer sus músculos, y es muy probable que, tras un día de playa, tu bebé tenga más apetito. Además, si tu bebé ya camina, dar un paseo por la orilla le será muy positivo para la formación del arco plantar.

¿Y si lo llevas a la piscina? Así como en el mar todo son ventajas, con las piscinas... ya es otro cantar. El exceso de cloro del agua de la piscina puede resultar perjudicial para bebés y niños pequeños. De hecho, es la propia Sociedad Española de Neumología, que advierte que el exceso de cloro en las piscinas puede provocar asma y dañar los pulmones de los pequeños.

bañar al bebé en el mar o en la piscina


Esto es debido a que la inhalación de cloro por parte de bebés y niños de 2 a 3 años, puede afectar a la pared de los pulmones y provocar ciertas dolencias respiratorias. Aunque ten presente que por algunos ratos que lleves a tu bebé a la piscina... ¡No pasa nada!

En este sentido, lo mejor es buscar piscinas especialmente preparadas para bebés... que las hay. En éstas, el nivel de cloro está controlado, o son empleados otros métodos para depurar el agua y mantenerla en buenas condiciones. Uno de estos sistemas, quizás el más frecuente, es la cloración salina, que se utiliza en las piscinas de agua salada. En ellas, la cantidad de sal es muy inferior a la del mar y no causa ni irritaciones ni alergias, ni en los ojos ni en la piel del bebé.

Consejos para el primer baño del bebé


Crema protectora
Antes de someter a tu bebé a las radiaciones solares, es importantísimo que le apliques crema solar. A partir de los 6 u 8 meses, antes de ponérsela por todo el cuerpo, es recomendable hacer una prueba en la parte interior del antebrazo, para ver si la tolera correctamente. Si no hay rastro de alergias o irritaciones, ya puedes ponérsela por todo el cuerpo.

Ponle crema de alta protección solar resistente al agua, aunque para estar más tranquila, también puedes ponerle una camiseta de algodón de color clarito y una gorra que le proteja del sol.

bañar al bebé en el mar o en la piscina


Cuidado con el sol

Si tu bebé es menor de 8 meses, es importante que no lo expongas a la radiación solar directa. ¡Ni siquiera bajo una sombrilla!

Con bebés y niños pequeños deberás escoger bien las horas a las que vas a la playa o a la piscina. Evita las horas centrales del día para evitar insolaciones, deshidrataciones o quemaduras. Lo ideal es de 9 a 11 de la mañana y a partir de las 18 de la tarde.

Despacito y con calma

Cada bebé es diferente y a todos no tiene porque gustarles el agua. Si ves que la primera reacción de tu bebé al entrar en contacto con el agua es negativa, no insistas. Puedes probarlo al cabo de unos instantes, y si tampoco lo consigues, déjalo para otro día. Si insistes, puedes convertir un día tranquilo de playa en una auténtica pesadilla.

Si a tu bebé le gusta el agua, no lo metas de golpe. Ves paso a paso para que se vaya adaptando a las nuevas sensaciones, al frescor del agua, a las olas... verás como en pocos minutos ya está disfrutando.

bañar al bebé en el mar o en la piscina


El primer baño

El primer día que lo metas entero en el agua, un chapuzón rápido será suficiente. Piensa que es simplemente una toma de contacto para que el próximo día quiera más. Deberás cogerlo con firmeza, sin dudar, para que se sienta seguro y protegido.

Cuidado con la arena en la playa

Los bebés a estas edades se lo llevan todo a la boca, y por supuesto, el tuyo no será menos. Presta atención, especialmente si es una playa de guijarros.

Ofrécele agua con frecuencia

Uno de los peligros de exponer al sol a bebés tan pequeños es la deshidratación. Para que esto no ocurra, ofrécele agua con frecuencia. Puedes llevarte una pequeña neverita con un biberón de agua fresca y también con algunas frutas para saciar el hambre y a la vez refrescarle.



Por cierto, si has sido mamá recientemente, debes saber que hasta las 6 semanas o más que dura el puerperio, los baños de inmersión no están recomendados. Espera a que tu médico te dé “luz verde” para bañarte en el mar o en la piscina. Piensa que tu cuerpo ha estado sometido a una serie de cambios importantes y necesitarás cierto tiempo para que todo vuelva a la normalidad. ¡Paciencia!



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