miércoles, 28 de junio de 2017

¿Por qué me operaron de mastitis y cómo lo hubiera evitado?

mastitis y abscesos mamarios


A estas alturas, todas sabemos que no hay mejor alimento para un bebé que la leche materna. Sin embargo, no siempre es sencillo llevar a cabo la lactancia materna y mucho menos... ¡con este calor!

Después de 17 meses de lactancia materna con Nico, me sentía toda una experta... así que cuando nació Valeria, un 19 de Junio en plena ola de calor, no pensé que pudiera tener complicaciones.

La realidad es que cuando damos el pecho a nuestro bebé en verano, éste se mantendrá literalmente “pegado” a nosotras. Y frente al aumento de la temperatura corporal de ambos, es normal que se muestre incómodo e irritable. Así mismo, si en condiciones normales a veces la lactancia materna resulta complicada, durante el verano, cuando el calor aprieta, la situación puede resultar mucho peor.

Problemas más frecuentes de la lactancia materna en verano


Mi experiencia personal


Al darle el pecho a Valeria, parecía que todo iba bien... hasta que a las 3 semanas, cuando ya creía que la leche se estaba autoregulando, Valeria empezó a tomar el pecho cada 15 minutos, apenas un ratito, hasta que se quedaba dormida... ¡El calor era insoportable!

mastitis y abscesos mamarios


Nos fuimos de vacaciones a la costa, y se me olvidó mi maravilloso sacaleches Medela (con Nico lo usé mucho, tanto que fabricaba más leche de la cuenta).

Valeria mamaba muchas veces al día, pero con el calor, se quedaba dormida, no completaba las tomas y no me vaciaba el pecho. Empezó a dolerme, y me hice la valiente... Los días pasaban y aquello, en lugar de remitir... ¡iba a mas!

Fue entonces cuando decidí llamar a una asesora de lactancia, que me dijo literlamente: “ponte a cuatro patas y tumba a la niña en la cama, vete girando...”

Y aquello sí, pero no… me dijo que me diera frío y calor en la ducha… pero tampoco funcionó. Y la propia asesora de lactancia me dijo: ¡ve al médico, pero ya!

Cuando fui, con todo colapsado, tuve que esperar 4 horas de cola en un médico abarrotado de guiris achicharrados. Me dieron antibiótico, y una semana después eso estaba peor… Me salió un bulto encima del pezón. Que Valeria mamara me aliviaba… y por fin, llegó mi sacaleches. Tras horas y horas de extracción, había llenado un montón de botes llenos de leche, pero... ¡el bulto seguía ahí!
Me llevaron al hospital directamente y cuando me vieron, los médicos me dijeron que fuera al día siguiente en ayunas para hacerme un drenaje.

mastitis y abscesos mamarios


No os podéis imaginar el dolor, la fiebre, la tiritona... las mejores vacaciones de la historia, para no olvidar. De todos modos, lo mejor estaba aún por llegar. 

Después de una noche horrible de dolor, me hicieron una ecografía en la mama y me dijeron que no podían drenar, que tenían que operar porque el absceso mamario, que tenía como una pelota de tenis, se me había encapsulado y tenían que abrir.

El médico que me atendió y posteriormente me operó, lo primero que me preguntó fue: ¿quieres seguir dando el pecho? (ole y ole por esos médicos que te preguntan, te asesoran y te dan opciones). Me explicó que podía continuar dándole el pecho a Valeria, pero que las primeras 24 horas tendría que darle biberón porque tenía que expulsar la anestesia.

Después de 3 horas de quirófano, con mi marido asustadito con Valeria sin saber que darle de comer a la pobrecita, me explicaron que tenía una gran infección... Y a partir de aquí, que en 24 horas ya podría dar el pecho bueno. No el malo, porque me lo habían dejado abierto. Así fue como después de 3 días de hospitalización, me acostumbré a lactar con un solo pecho durante 10 días, a ir a curas diarias durante casi 2 meses, y lo mejor es que, pese a todo, pudimos relactar.

mastitis y abscesos mamarios


Esto es simplemente una experiencia... mi experiencia personal, pero es bastante habitual que muchas mamás sufran algunos problemas. Por ello, hoy nos centramos en las mastitis y en los abscesos mamarios.

Mastitis y abscesos mamarios


Literalmente, una mastitis es una inflamación de la mama que puede estar o no causada por una infección, pero muchos hablan de mastitis para referirse a diversas patologías con diferente sintomatología.

Lo primero que notarás es que uno de tus pechos está inflamado, enrojecido, dolorido, duro y especialmente caliente. A pesar de que suele ser común durante el primer mes tras el nacimiento del bebé, una mastitis puede aparecer en cualquier fase de la lactancia.

Es muy probable que también sientas escalofríos, cansancio y fiebre, como si lo que estuvieras padeciendo fuera una gripe.

La mastitis puede surgir como consecuencia de otras problemáticas previas, como una obstrucción en los conductos de la leche, o por una acumulación de leche (congestión mamaria), que podrían evolucionar hacia una infección más grave.

mastitis y abscesos mamarios


En este sentido, debes saber que la leche materna contiene muchos tipos de bacterias que forman parte de la propia inmunidad. A veces sucede que estas cepas crecen en exceso provocando una infección bacteriana. Éste suele ser el inicio de cualquier mastitis.

Aunque suene fácil y para nada lo sea... te dirán que a pesar de la infección, debes seguir dando el pecho a tu bebé. Si no lo haces, tu mastitis podría desencadenar en un absceso mamario, ya que es la retención de leche lo que hace subir la fiebre. Con la mastitis, la leche se vuelve algo salada y es posible que el bebé la rechace. Si es tu caso, recurre a un sacaleches.

Existe un pequeño porcentaje de casos de mastitis, en los que se forman abscesos mamarios. Esto sucede cuando el tejido mamario reacciona aislando las bacterias en una cápsula de tejido conjuntivo. Es decir, la mayor parte de abscesos se originan a partir de casos de mastitis infecciosas que no han recibido un adecuado tratamiento o éste se ha administrado tarde.

Tendrás el pecho duro, y la piel roja y brillante. Es posible que tengas menos fiebre y, aunque en general te sientes un poco mejor, el dolor en el pecho es mayor.

¿Y la solución? Pues lo más común es una intervención quirúrgica, en la que te abrirán y te colocarán un drenaje que deberás llevar durante varios días. Lo “peor” de todo, es que te insistirán de la importancia que tiene que el niño/a tome el pecho, porque si se retiene leche... ¡la situación empeora!


Nuestra recomendación es que ante cualquier síntoma de que algo no “anda bien”, contactes con tu matrona o con un especialista, para que te indique cuál es la solución a tu problema. Recuerda:

- Ir al médico ante el primer síntoma de mastitis
- Tener un sacaleches a mano
- Intentar que las tomas sean lo más largas posibles para que “vacíe bien el pecho”
- Si tu bebé te pide mamar cada 15 min, pide a tu pareja, o algún familiar que pasee con el bebé sin ti, para intentar espaciar las tomas.
- Si el médico que te atiende no te da opciones, cambia de médico.
- Se puede dar el pecho con antibiótico.
- Pide ayuda a una asesora de lactancia y si te dice que vayas al médico... ¡Hazle caso!



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lunes, 26 de junio de 2017

10 imprescindibles para llevar a la playa con bebés

ir a la playa con bebés


Las vacaciones en la playa siempre resultan fantásticas, tanto para bebés y niños, como para mayores.

Lo más recomendable es llevar a tu bebé a la playa a partir de los 8 meses aproximadamente. Te resultará emocionante ver su cara cuando se baña por primera vez en el mar o cuando una ola le sorprende despistado/a. ¡Aún recuerdo su primera vez... ! ;-)

Pero para ir a la playa es necesario que vayáis equipados con todo lo necesario y, por ello, hemos preparado una lista con algunos imprescindibles si vais con bebés.

Crema de protección solar


La crema solar es uno de los elementos más importantes para ir a la playa con bebés que no te puedes olvidar. Elige una crema fotoprotectora especial para niños, cuyo factor de protección sea superior a 30 y que además sea resistente al agua.



Extiéndela bien por todo el cuerpo, sin olvidarte de ninguna zona escondida, como las orejas o el empeine de los pies. Pónsela antes de salir de casa y con frecuencia mientras estés en la playa.

Gorro


La cabeza del bebé deberá estar siempre protegida de la radiación solar. Si el calor aprieta, siempre puedes mojarlo un poco para refrescarle.

Sombrilla


En principio, los bebés no deberían permanecer al sol durante demasiado rato. Podéis jugar un rato en la orilla y disfrutar de la brisa marina, pero después... ¡A la sombrilla!

Pañal-bañador


Lo más cómodo para que el bebé se bañe en el mar sin peligro de fugas, son los pañales tipo bañador. Son desechables y al salir del agua podrás sustituirlos por un pañal normal.

ir a la playa con bebés


Biberón con agua fresca


Es fundamental controlar que tu bebé permanezca hidratado. Ofrécele agua a menudo para que vaya bebiendo de forma continua. 

También deberás llevar algo para comer, por que es probable que la brisa marina le abra el apetito. Los purés de frutas o las frutas troceadas pueden ser una buena opción.

Para los que caminan... Zapatillas


Si tu bebé ya camina, lo ideal es que se bañe con unas zapatillas, de aquellas comúnmente conocidas como “cangrejeras”. Deberás ponérselas especialmente cuando la playa no sea de arena fina y exista la posibilidad de que se dañe con alguna piedra.

Bolsa vacía arena


Los bebés y niños pequeños sienten especial debilidad por la arena. Se llenan manos y pies, se entierran en arena e incluso algunos se la llevan a la boca. ¡Ojo!

Una gran idea para guardar los juguetes del bebé, el cubo, el rastrillo y la pala, es esta bolsa vacía arena de Mimuselina. ¡Súper práctica para llevar a la playa y muy chula!

ir a la playa con bebés


Camisetas de agua


Son una buena opción para proteger a los bebés de la radiación solar y evitar quemaduras. Su función es bloquear más del 99% de la peligrosa radiación Ultravioleta A y B.

Flotador


Existen flotadores para ser usados durante el primer año de vida del bebé. Suelen llevar una especie de “braguita” para que el bebé se siente. A ellos les encantará moverse al ritmo de las olas.


Toalla


Llevar una toalla grande es imprescindible para que el bebé se sienta, se tumbe, juegue... a sus anchas.

En definitiva, son muchos los objetos con los que cargamos para ir a la playa con bebé. Lo más práctico es que pienses cuáles son las necesidades de tu bebé y en función de ellas, hacer una lista. Ah! Se me olvidaba... Las toallitas para bebé también son imprescindibles.




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viernes, 23 de junio de 2017

Playa Must Have BebeBlog by @mimuselina



¡Qué ganas tenía de escribir este post de cositas para llevar a la playa! o mejor, ¡qué ganas tenía de ir a la playa y después escribir este post!
Ha sido increíble ver cómo Supernico y Valeria se desenvuelven en la playa! ha sido mágico, estaban supertranquilos y sin embargo no han parado de hacer cosas!!. En fin os detallo las cosas para que tu peque disfrute éste verano en la playa:

  1. Gorra con cubrenuca, nunca he sabido cómo se llama, pero lo de cubrenuca es bastante gráfico ¿no? jugando con las olas y la arena el peque siempre está mirando hacia abajo y cubrirle la nuca y las orejitas del sol es fundamental, aparte de evitar el sol en la cara, aunque esto es inevitable!
  2. Cubos, pala, rastrillo, moldes, regaderas... este kit es el clásico de toda la vida y os aseguro que Supernico no ha parado de jugar con ello! Se lo ha pasado pipa en la arena. Aunque también he de decir que he comprobado la fuerza de los genes ya que ha hecho lo imposible por no mancharse las manos (mira que es asquerosito) finalmente se manchó pero para eso estaba mami para mandarla a por agua limpia con la regadera cada 20 seg...hasta que una se cansó y buscamos conchas.
  3. Mochila red vacia arena de mimuselina esta bolsa red sirve tanto para el parque como para la playa y es todo un descubrimiento que nos ayuda a guardar las palas, rastrillos y moldes con arena o mojados y van soltando la arena y se van secando por el camino. se puede colgar en la espalda de un adulto, niño o bien colgar en el carrito! tambien la hemos utilizado para meter los bañadores mojados y asi van secandose! 
  4. Crocs, sus inseparables zapatillas no se las quita y la verdad que hacen un apaño perfecto en la playa. Fáciles de limpiar, fáciles de poner y quitar y antideslizantes.
  5. Toalla, pareo o muselina...lo que sea para secarles y más si corre un poquito de aire... si acababas de olvidar los mocos de la guardería... cuidado que regresan!
  6. Mono con filtro solar FPS50 se lo compramos en Decathlon antes de venirnos y todo un descubrimiento! a él le encanta y nosotros estamos más tranquilos para que no se queme con el sol. Además si hace aire como fue nuestro caso es ideal.
  7. Aleta de Tiburón he de reconocer que no la tenemos aún pero la queremos ya! se la he visto a muchos niños y es una pasada! funciona como las burbujas de poliespan de toda la vida y es una pasada. Preparaos para ver la costa llena de "tiburoncitos"
  8. Crema Solar, esto es de lo más importante en la lista de cosas para llevar a la playa. Yo recomiendo para la playa con eso de la arena y el aire las cremas de spray que no hace falta ni extender, le pulverizas y listo! así no te rehuirá cada vez que le vayas a embadurnar de crema.
  9. Fruta y agua. es muy es muy importante la hidratación y más si hace calor, hay que recordarle que beba porque con tanto juego a veces se les olvida. y para matar el gusanillo y refrescarnos a la vez no está demás llevar algo de fruta. Puedes llevar algo como el plátano fácil de pelar y comer o bien llevarla precortada como sandía, melón, fresas...la manzana no la corteis previamente que cuando la comáis estará oxidada a no ser que la llevéis entera.
  10. Parasol. Yo siempre he sido de ir a la playa con pareo y crema solar, punto, ni bolso, ni silla, ni nada de nada...cuanto más ligera mejor! Ahora con Supernico todo ha cambiado...se acabó lo de "tumbarte en la playa" y ahora toca ir detrás de él o como digo a veces "no parando de salvarle la vida" Así que toca llevar algo para sentarle a la sombra, una sombrilla vale, pero estos parasoles son muy ligeros y te ahorras hacer el agujero!
Pues hasta aquí mis recomendaciones/aventuras en la playa! por el momento nos conformaremos con las tardes de piscina! Escribid cómo y con qué se entretienen vuestros peques o algo que es imprescindible en la playa para vuestro peque!

miércoles, 21 de junio de 2017

¿Qué sabes sobre las pesadillas y terrores nocturnos?


Pesadillas y terrores nocturnos


Las pesadillas y terrores nocturnos en los bebés y niños pequeños son algo más frecuente de lo que crees... Y a pesar de que puedan parecerte iguales, no lo son.

En cualquier familia, es normal que todo lo que le sucede a uno de sus miembros, afecta al resto de sus componentes... ¡Qué gran verdad! Y por ello, es normal que tu cara hable por sí misma. Llega un punto en que el cansancio y el sueño son difíciles de ocultar. Es muy probable que si tu bebé sufre de pesadillas o terrores nocturnos, tú padezcas de sueño durante todo el día. Y, especialmente cuando estas alteraciones en el sueño del bebé se convierten en algo habitual, pueden llegar a convertirse en un verdadero problema.

Te contamos cómo se producen las pesadillas y terrores nocturnos, y qué puedes hacer en cada caso para aliviarlos.

Pesadillas y terrores nocturnos


Terrores nocturnos vs pesadillas


Terrores nocturnos y pesadillas se encuentran dentro de la normalidad en diferentes fases del crecimiento. Por ello, es bastante frecuente encontrar niños que las sufran o que las han sufrido en algún momento de sus vidas.

A pesar de que ambos trastornos del sueño te hacen levantar a mitad de noche, la realidad es que son bastante distintas. ¿Por qué? Pues porque son provocadas por diferentes causas y además se producen en diferentes momentos de la noche. Es importante que aprendas a identificarlos porque la manera de afrontarlos también es distinta. Aquí tienes algunas características...

- En primer lugar, las pesadillas son más frecuentes que los terrores nocturnos. Estos últimos son episodios de miedo muy intenso, pero que no se relacionan con ninguna situación en particular ni tampoco con lo que el bebé estaba soñando.

- Lo más normal es que el niño se duerma sin problema, pero al cabo de una hora su sueño se vea afectado por el pánico y el miedo.

Pesadillas y terrores nocturnos


- Los terrores nocturnos suelen afectar a bebés a partir del primer año hasta niños de 8 años. Las pesadillas, suelen ser más frecuentes en niños de 2 a 4 años.

- Los terrores nocturnos suelen aparecer en la fase no REM, que se corresponde con las primeras horas del sueño. En cambio las pesadillas, hacen su aparición en horas más tardías, durante la fase de sueño agitado o REM.

- Los terrores nocturnos acostumbran a durar de 5 a 15 minutos, aunque también es posible que puedan durar bastante más. En todo este proceso, el niño te llamará, te despertará, y parecerá estar entre medio dormido y medio despierto. Es posible que abra los ojos y entre sueños, murmure, se encuentre angustiado, e incluso grite. En cuanto a las pesadillas, éstas pueden durar alrededor de diez minutos pero el niño/a se despertará en seguida.

- En cuanto a las causas, no se conoce con exactitud qué es lo que provoca los terrores nocturnos. Lo más frecuente en que se manifiesten tras un día de emociones o cuando el bebé tiene un exceso de actividad antes de acostarse. En algunos casos, también pueden aparecer tras episodios de fiebre, o en otras ocasiones.

Cómo actuar frente a terrores nocturnos y pesadillas


En la mayor parte de los casos, cuando un bebé o un niño sufre de terrores nocturnos, lo más frecuente es que, a pesar de que lo intentes con todas tus fuerzas, no consigas despertarlo. Una vez ha pasado, el niño volverá a dormir plácidamente y al día siguiente, no recodará nada. Lo contrario sucede con las pesadillas, en las que el niño es fácil de despertar y al día siguiente es capaz de recordar el sueño, si le preguntas claro...

Es por ello, que lo mejor frente a terrores nocturnos, es que no intervengas. Por propia experiencia digo que algunos episodios de terrores nocturnos pueden resultar espectaculares, con el niño chillando, llorando desconsoladamente con los ojos en blanco, dando patadas e incluso golpeándose... La primera vez que lo vi, ¡me asusté muchísimo! Parecía una escena extraída de una película de terror.

Ante estas situaciones, lo mejor es ser suave, intentar tranquilizar al niño y esperar a que acabe. Lo mejor de todo es que al día siguiente el niño no recordará nada de nada.

En cuanto a las pesadillas, éstas encuentran su razón de ser en las experiencias vividas por el niño durante todo el día, pero también en sus miedos y emociones. El niño entra en pánico, llora y se encuentra muy asustado. En este caso, sí que deberás intervenir, actuando con tranquilidad, hablándole con calma e intentando tranquilizarle... 

Lo más importante es que le hables con mucho cariño e intentes adivinar qué es lo que le preocupa. A veces pensamos que por ser niños, éstos no saben de preocupaciones o miedos, pero lo cierto es que los pequeños también tienen un gran mundo interior, con sus ilusiones, emociones y sentimientos.

Pesadillas y terrores nocturnos



Yo que sufrí pesadillas y terrores nocturnos, ahora puedo decir que a medida que los niños van creciendo, van desapareciendo. Eso sí... Si crees que tu niño/a ya lleva demasiados días con ellos, consulta con su pediatra para que te indique cuál es la mejor forma de actuar. ¡Felices sueños!
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lunes, 19 de junio de 2017

Cómo hacer de tu casa un lugar seguro para el bebé

casas seguras para bebés


Si crees que tu hogar es un espacio seguro para tu bebé, debes tener en cuenta que en este entorno es donde se producen la mayor parte de accidentes, especialmente en la cocina y el baño.

Para que esto no ocurra, dedicamos el post de hoy a contarte cómo debe ser un hogar seguro y qué debes hacer para conseguirlo.

Prevenir accidentes infantiles en la cocina


La cocina es el espacio de la casa donde se producen más accidentes y te resultará curioso saber que los sufren más niños que niñas, en parte por su valentía y atrevimiento, y especialmente entre el primer y tercer año.

Piensa que las tareas propias que llevas a cabo en la cocina y el cuidado de tu bebé, no son buenos compañeros. Las prisas y los nervios no te ayudarán... ¡Nunca!

casas seguras para bebés


Los accidentes más habituales son las caídas, los golpes o los cortes, intoxicaciones por ingestión o contacto con productos del hogar, así como las quemaduras. ¡Te damos algunos consejos para evitarlos!

- Siempre que puedas, evita que el bebé esté en la cocina, especialmente cuando estés cocinando. Así evitarás quemaduras.

- Retira todo lo que creas que pueda entrañar algún peligro para tu bebé, que se encuentre a menos de 1,50 metros de altura, o la altura que pueda llegar de puntillas con el brazo extendido.

- Recoge cables y oculta enchufes. Encontrarás ciertos dispositivos especiales para ello.

- Acostúmbrate a dejar los mangos hacia dentro, para que el bebé no pueda tener acceso.

- Protege los mandos del fuego con barreras o cubiertas antigiro. Así mismo, bloquea la puerta del horno para que el niño no pueda abrirla.

casas seguras para bebés


- Pon cierres de seguridad a los cajones y bloquea las puertas de los armario.

- No coloques los productos de limpieza bajo el fregadero. Lo mejor es que los coloques en un armario alto donde el niño no pueda llegar.

- En cualquier estancia, no dejes sillas, taburetes o mesitas cerca de las ventanas. El niño podría subirse y sufrir un grave accidente.

- Cierra las puertas de los electrodomésticos, ya sea el lavavajillas, la lavadora o la secadora.

Prevenir accidentes infantiles en el baño


El cuarto de baño es la segunda estancia de la casa donde se producen más accidentes. Los más comunes son los resbalones, o los derivados de manipular champús, jabones o productos de limpieza. Algunos consejos...

- Durante el baño, comprueba la temperatura del agua para no quemar al bebé, protege los grifos para que no pueda golpearse, y coloca antideslizantes en la bañera para que no se resbale.

- Cuidado con los geles de baño, champús, y jabones con formas interesantes, ya que por su olor o por su color pueden resultarles especialmente atractivos y echárselos a la boca. Una vez usados, déjalos siempre cerrados.

- Mantén lejos de su alcance tijeras, cuchillas de afeitar y otros elementos cortantes.

- Coloca cierre de seguridad en el inodoro, protectores en el grifo del bidé y quita los tapones.

casas seguras para bebés


- Atención a los medicamentos. Los guardes donde los guardes, mantenlos en un lugar elevado. Su ingestión por parte de los niños, sería fatal.

En términos generales, ante un bebé, toda precaución es poca. Ponte siempre en lugar de lo peor y piensa que para los bebés, gateadores o andadores, cualquier rincón puede suscitar interés. Presta atención a proteger las esquinas de los muebles, a las ventanas, puertas y terrazas, y utiliza siempre el sentido común. Y recuerda que cualquier bebé siempre debe de permanecer bajo la supervisión de un adulto.



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miércoles, 14 de junio de 2017

Consejos para quitarle el pañal a tu bebé



Si piensas que ya ha llegado el momento de quitarle el pañal a tu bebé, te damos algunos consejos para hacerlo de la mejor manera posible.

La llegada de la primavera y las temperaturas más elevadas favorecen el proceso de quitar el pañal, más que nada por comodidad. Durante el invierno, tu bebé se encuentra bajo capas y capas de ropa, y esto hace que no sea el momento más práctico. 

¡Pañales fuera! ¿Cómo saber si es el momento?


Que tu bebé aprenda a controlar la orina y logre también dominar sus esfínteres, es un paso más en la larga carrera de la vida. Y la verdad es que no es un paso cualquiera. Tu bebé ganará cierta independencia y tú, por fin, vas a olvidarte de los pañales. ¡Es un gran paso! 

El control de los esfínteres se producirá cuando el niño, de forma natural, se encuentre preparado. Es algo comparable a caminar o hablar, y no requiere de aprendizaje como para otras acciones como leer o escribir. No existe una edad exacta para ello, aunque la mayoría lo suelen probar en torno a los 24 meses.

Es por ello que debemos tener paciencia y esperar a que el niño se encuentre preparado. Cada vez hay más papás que intentan hacerlo a edades tempranas, por cuestiones de comodidad. Pero hay que tener en cuenta que hacerlo antes de tiempo podría resultar contraproducente.

En este sentido, el verano es la estación ideal para quitarle el pañal a tu bebé, pero... ¡Ojo! Siempre y cuando éste se encuentre preparado.

Consejos para quitar el pañal


Es muuuuy frecuente ver a muchos padres correteando detrás de sus hijos preguntando a todas horas si tienen ganas de hacer pipí o caca, e incluso sentándolos cada 10 minutos "de reloj" en el orinal.

quitar el pañal a tu bebé


También surgen diversos métodos y teorías que aseguran poder retirar el pañal y enseñar al bebé a usar el orinal en tres días, como es el caso del método Fellom. Has leído bien... ¡Sólo tres días! La verdad es que sean ciertos o no, lo más recomendable es tener mucha paciencia y recordar que las prisas no son buenas para nada.

Pero... ¿sabes cómo identificar que es un buen momento? Para ello, son diversos los signos que puedes observar. Mantener el pañal seco unas dos horas, que el niño diga que ya no quiere pañal o que quiere sentarse en el baño, son algunos de ellos. Nadie mejor que una madre conoce a su bebé y la clave está en saber observar e identificar las señales.

Lo más habitual es que cuando tu bebé no lleve pañal, se seguirá haciéndose pipí y caca encima, especialmente durante los primeros días, pero tu función no es otra que ayudarle en este proceso. Debes tener en cuenta que no hay una forma correcta de quitar el pañal a tu bebé. La mejor es aquella que se adapte a las circunstancias de cada niño y a cada situación familiar. Algunos consejos...

-Enseña a tu bebé a usar el orinal. Piensa que para él es algo nuevo y debe entender para qué sirve.

quitar el pañal a tu bebé


-Ayúdale a bajarse y subirse los pantalones. Todavía es pequeño y poco a poco irá adquiriendo la habilidad suficiente como para hacerlo él solito.

-Durante los primeros días, deberás disponer de tiempo para prestarle más atención y dedicarle más tiempo a tu bebé. Puedes aprovechar el fin de semana para empezar.

-Establece un lugar fijo en el que colocar el orinal. Lo mejor es que lo coloques en el baño. Hay quienes prefieren tener varios orinales distribuidos en diversas estancias de la casa, pero no es necesario.

-Acostúmbralo a hacer pipí antes de salir a la calle y recuerda llevar varias mudas de recambio por si se moja.

-Invéntate un acto de celebración rutinario para cuando el bebé utilice el orinal de forma correcta. Puede ser una canción, un baile, un aplauso... lo que quieras. Pero debe de ser algo que el niño relacione con el éxito y lo motive a seguir avanzando.

-Puede ser positivo que cuando los papás tengan que ir al baño, lo hagan en compañía del pequeño. Observará todo lo que hacéis en el proceso y él intentará hacer lo mismo.

-Establece rutinas. Llévalo al orinal nada más levantarse para que haga el primer pipí de la mañana, y lo mismo antes de acostarse. Durante el día, intenta observar las señales y pregunta cada cierto tiempo, pero sin agobiar.

-Si se le escapa el pipí (que seguro que pasará), no te alteres. Explícale cómo y dónde debe hacerlo, pero sin enfadarte.

-¿Y para dormir...? hay quienes dicen que una vez les has quitado el pañal, ya no debes de ponérselo. Como en todo, la teoría es fantástica, pero la realidad es otra. 
Yo reconozco que le puse pañal, por si acaso, durante la noche hasta que comprobé que estaba seco. No me apetecía que se pasara media noche mojada, si yo no me despertaba a tiempo. Y la verdad es que ... ¡no pasó nada!

quitar el pañal a tu bebé


Como en todo, lo mejor es dejarse guiar por el sentido común. Opiniones escucharás muchas, pero nadie como tú conoce a tu bebé y seguro que harás lo que mejor le convenga.




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lunes, 12 de junio de 2017

Imprescindibles para viajar con bebés

viajar con bebés


Con el final de la temporada escolar y la llegada del buen tiempo, tenemos las vacaciones estivales a la vuelta de la esquina. ¡Por fin... Vacaciones!

Si eres de las que viaja con bebés con frecuencia, seguramente preparar tu equipaje te resultará bastante sencillo. Sin embargo, si no tienes la costumbre, es posible que preparar las maletas se te haga “una montaña”. Si es tu caso... ¡No te preocupes! Desde la distancia, te ayudamos a preparar tu equipaje, con unos cuantos imprescindibles para viajar con bebés. Y así... no se te olvidará nada.

Hacer la maleta para viajar con bebés


Cuando tengo programado un viaje, tengo la mala costumbre, y digo mala porque lo es, de dejar la preparación de las maletas para el último momento. ¿Por qué? Pues porque es lo que más cuesta...

Por circunstancias personales, estoy tan acostumbrada a hacer y deshacer las maletas que, sin exagerar, he llegado a preparar el equipaje del bebé en 5 minutos. La clave está en tener claras sus necesidades, anotarlas en una hoja de papel y, en base a ellas, hacer una lista con todo lo que vais a necesitar durante vuestra estancia. En este sentido, lo básico es que el bebé esté limpio, bien alimentado, protegido, cómodo y feliz.

Antes de ponerte “manos a la obra”, lo mejor es que contactes con el alojamiento en cuestión, ya sea un hotel, apartamento o casa rural, para informarte sobre los servicios para niños y bebés que tienen disponibles. Hoy en día, son muchos los que cuentan con cunas, tronas e incluso calienta biberones. De este modo, no tendrás que cargar con todo.

Imprescindibles para viajar con bebés


Artículos de aseo personal

No podrás evitar preparar los artículos de aseo personal del bebé, como las toallitas húmedas, el jabón o champú infantil, la crema hidratante, el peine, la colonia, o los pañales. Ah! No te olvides de la crema solar y del repelente para mosquitos. Y para guardarlo todo... ¡Mira qué neceser!

viajar con bebés


Además, un cambiador portátil como éste puede resultar muy útil cuando estás de viaje, ya que es ligero, cómodo y apenas ocupa espacio.

Viajar con bebés

Botiquín

Según donde vayas, seguro que encuentras alguna farmacia cerca, pero yo siempre prefiero llevarme conmigo lo básico para no tener que salir corriendo. Antitérmicos, jarabe para la tos, unas tiritas, un desinfectante y unas gasas, siempre suelo llevarlos encima.
Recuerda guardar también la tarjeta de la Seguridad Social, la cartilla de vacunación del bebé y por si es necesaria, la tarjeta sanitaria europea.

La ropa del bebé

Lo ideal sería que te llevaras un conjunto para cada día, y alguna muda de sobra por si hace falta. Piensa que es posible que el alojamiento disponga de lavadora o zona de lavandería, y esto te facilitará mucho las cosas.

Así mismo, deberás adaptar el tipo de ropa a tu destino. No es lo mismo viajar a la playa donde las temperaturas son cálidas durante todo el día, que a zonas de alta montaña, donde refresca bastante durante la noche. Ni tampoco es lo mismo ir a un hotel que ir de camping.

Si vuestro destino es de playa, prepara ropa confortable y fresca para que tu bebé se sienta cómodo. No te olvides del bañador y la sombrilla. Una gran idea es hacerte con la bolsa vacía arena de Mimuselina. ¡Genial!

Viajar con bebés


Vayáis donde vayáis, no te olvides de los baberos, de un gorrito que le proteja del sol, y una chaquetita de punto o un arrullo por si es necesario.

Para transportar al bebé

Puedes llevarte un sistema portátil tipo mochila que te permitirá moverte con mayor libertad, sobre todo si tenéis previsto caminar o realizar alguna excursión. Cuando los niños son un poco más mayores, con un carrito plegable será suficiente.

Alimentación del bebé

Para los niños que toman el pecho en exclusiva, preparar todo lo necesario, es más sencillo. Si toman leche de fórmula, puedes llevarte todo lo que necesites o comprarlo allí. Lo mismo con los purés... Recuerda siempre llevar un biberón con agua, ya que especialmente en verano es necesario hidratarse.

Juguetes

No es necesario que te lleves un cargamento de juguetes, pero sí puedes añadir, por ejemplo, su peluche favorito. Si está acostumbrado a dormir con él, se sentirá como en casa y no lo echará de menos.

Imprescindibles para dormir

Tanto si vuestro alojamiento dispone de cuna para el bebé, como si tenéis que llevaros una cuna de viaje, una buena opción es el CucoNest de Mimuselina. Además, es perfecto también si colecháis, para colocarlo entre vosotros sin peligro de aplastarlo.

viajar con bebés


Su base es acolchada y mullida, hará que el bebé esté muy cómodo y además se sienta más recogido. Colócalo donde quieras con toda tranquilidad y si se ensucia, al ser desenfundable, lo podrás lavar.


Al hacer la maleta del bebé, tenemos cierta tendencia a cargar con algunas cosas necesarias, otras no tan necesarias y otras tantas “por si acaso”. Si viajas en coche, aunque el espacio del maletero es el que es, podrás cargar más cosas. Si viajas en avión tendrás que reducirte a estrictamente lo necesario. ¡A disfrutar del viaje! ;-)






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Viajar en avión con un bebe by @mimuselina


Son fechas especiales y muchos viajamos para escaparnos de vacaciones! El caso es que viajar con un bebé en avión por primera vez es algo que nos preocupa, nos surgen mil preguntas, desde que planeamos el viaje, compramos el billete, preparamos la maleta o esperamos a que nos recojan en carrito…  Os intentaré resolver al menos las dudas con que me surgieron a mí, y lo que nos pasó volando con Supernico.

  1. DNI del Bebe. Vas a volar en avión, pero ¿qué documentos o papeles son necesarios? La respuesta: los mismos que un adulto, DNI para vuelos nacionales y de la Unión Europea y Pasaporte para el resto (o visado si el país lo requiere para adulto para el bebé también) Viajar con el Libro de Familia como sugiere alguna normativa es un riesgo para tu familia, porque no hay foto del bebé, ni de los padres y por la seguridad de tu familia (tráfico de niños) es mejor no jugársela. Además en mucho controles lo echan para atrás, por lo que no merece la pena correr el riesgo de quedarse sin vacaciones. Como queremos riesgos innecesarios tenemos que hacerle el DNI al peque con la debida antelación, recuerda que para reservar el vuelo necesitas el DNI de tu bebé.
    Foto del bebé. Requiere especial destreza y paciencia si tu peque tiene 3 meses  o menos como fue mi caso ¡¡y no sujetaba la cabeza!! Hicimos mil fotos y en todas salía con la cabeza de lado o hacia abajo, o con los ojos cerrados, o bizco  (ya sabéis que no enfocan y se les va la mirada) jaja pobreee al final sujetándole la cabeza sin que se nos viera la mano cual marioneta conseguimos hacerle la foto medio decente.
  2. Reserva de billete.  Hay que intentar cuadrar horarios con su rutina, por ejemplo horas en las que suele dormir tu bebé, la hora de la siesta, justo después de comer, si es un vuelo transoceánico que sea vuelo nocturno. Esto es complicado pero lo que intento decir es que evites coger un vuelo a las 6 de la mañana sabiendo que tienes que levantarle a las 4!  En cuanto al precio, si creías que los menores de 2 años son gratis, es una “verdad a medias” pagan depende del destino, compañía… pagan tasas y a veces las tasas son 90€ y el billete son 120€ asi que realmente es como un billete y encima no ocupan plaza y no pueden llevar equipaje! Para las compañías es un chollo, los bebés son los clientes perfectos! Estos puntos los explicaré mejor a continuación. Si quieres que tu bebé no pague nada y geográficamente es posible…viaja en Renfe.
  3.  Carrito.  Los carritos sean del tipo que sea son gratis SIEMPRE, da igual si tu silla es de tijera, o es estructura+portabebé. Nosotros en nuestro primer viaje llevamos una sillita de 2 piezas (ojo no abuses y lleves las 3 piezas) Nosotros lo que hicimos fue llevar bridas para unir las dos piezas y no se perdiera la maxicosi o la estructura. Las aerolíneas te dejan ir en todo momento con el carrito hasta la pista  o bien hasta el finger que es cuando te lo recogen justo antes de subir al avión. Ojo, que a mí me han devuelto en una ocasión el carrito completamente empapado y me han dicho que era la condensación del agua…en fin, toda precaución es poca y por si acaso yo lo cubriría con una bolsa o plástico, porque nada más aterrizar si tienes que desplazarte en coche / taxi y utilizas el portabebe, no es nada agradable que esté empapado! El equipaje del bebé nosotros lo repartimos en nuestras maletas…es verdad que no hemos hecho vuelo transoceánico, sólo han sido vuelos nacionales y europeos. No en todas las aerolíneas ocurre lo mismo, pero lo normal es que el bebé NO pueda facturar maleta gratis, sería un cargo adicional. Mi consejo es que os informéis en cada compañía.
  4. Bolsa de mano. Cuando viajas siempre hay cosas que no quieres  facturar, con un bebé con más motivo ya que tienes que llevar a mano pañales, toallitas, comida y agua si no toma pecho, babero, ropa limpia por si hubiera algún escape, algún juguete… Aquí cada compañía tiene sus reglas, pero una bolsa de mano por pasajero (excepto el bebé) está permitida
  5. Arco de seguridad, El carrito tiene que pasar plegado por la cinta, y los controles habituales, os recomiendo llevar zapato cómodo y fácil de sacar por si os hicieran descalzaros... Imaginad por un momento que os quedáis sin carrito, con el bebé en brazos y desabrochándoos las botas! Horror!! Y encima el arco pita y os tienen que cachear separándoos del bebé y llorando...uff   Yo me hice con un fular de porteo para estos casos, (para entonces aun no existía la camiseta amarsupiel). En cuanto a la comida y bebida del peque, las primeras veces al dar el pecho en exclusiva viajaba más ligera de equipaje, a partir de los 6 meses con su bebedor de agua, y su puré (tuve suerte y los de seguridad fueron comprensivos), analizaron el contenido con una máquina y listo, aunque esta tecnología no sé si la tienen en todos los aeropuertos
  6.  Espera en el aeropuerto. las esperas son largas, y algunos aeropuertos por suerte han habilitado zona para niños… Cuando son tan bebés apenas se enteran pero más adelante se agradece un espacio así. Sala de lactancia…me imagino que tiempo al tiempo se irán incorporando en más aeropuertos.
  7.   Embarque prioritario para familias. No todas las compañías tienen ésta cortesía que se agradece, sería más útil viajando con bebés que no entráramos los primeros, sino los últimos!! porque hay que estar sentado con el bebé casi 30 min adicionales. Lo ideal sería que se asignaran asientos de las primeras filas (no hablo de clase business). Cuando se llevan tu carrito debes avanzar por un pasillo muy estrecho con una maleta de mano, un bebé en brazos cuidando de no darle en la cabecita con otros asientos hasta el final del avión o donde te toque y suerte si llevas ayuda y no tienes que subir el bolso de mano arriba en el maletero!
  8. Asiento bebé y cinturón. Los menores de 2 años no cuentan con plaza asignada, deben viajar en el regazo de la madre o del padre con un cinturón “de seguridad” anclado al tuyo. Es extraño que se exija tanta medida de seguridad en los coches y que en los aviones un cinturón que no sujeta nada “sea suficiente” para cumplir la normativa. Sería más seguro que viajaran como en los coches con su sillita de seguridad anclada al asiento del avión ¿no? Lo único que ocuparían una plaza más y no interesa!! Me imagino que para los vuelos internacionales se les asigna plaza porque sino...es de locos.
  9. Presión oídos Si das pecho a tu bebé asegúrate de que mame tanto en el despegue como en el aterrizaje. Gracias al pecho los primeros viajes en avión con Supernico fueron como la seda dormidito todo el rato!. Si tu peque no toma pecho, deberá succionar un biberón, chupete… para que el efecto succión le ayude a compensar el aire y no le duelan los oídos.
  10. Entretenimiento.  A mayor duración de horas de vuelo mayor entretenimiento deberás llevar (aquí hablo de un bebé algo más mayor). Eso sí procura que no sea ningún juguete musical, ni que emita ningún ruido si no quieres sacar de sus casillas a algún pasajero intransigente.
Espero que os sea de utilidad éste post! buen viaje y contadme vuestras experiencias o cualquier cosa que se me haya pasado!