jueves, 1 de diciembre de 2016

Semana 29 embarazo. Tamaño y evolución del bebé @mimuselina



TU BEBE:
Tu hijo ya pesa 1.250 gramos y mide unos 37 centímetros de la cabeza a los pies y es tan largo como una calabaza pequeña.

Como está creciendo tanto, ahora es cuando más nutrición necesita.
Para que tanto tu bebe como tú estén bien alimentados, necesitas tomar suficientes proteínas, vitamina C, ácido fólico, hierro y calcio.

En el interior del útero, el feto sólo se encuentra cómodo con los brazos doblados sobre el pecho y las rodillas hacia arriba: una posición que mantendrá hasta el nacimiento.
En las últimas 12 semanas antes del parto, el feto recibe a través de la placenta importantes defensas que le protegen de enfermedades infecciosas.

El feto ya está muy desarrollado: los sentidos están muy activos, el niño ya sabe ponerse cómodo y ha aprendido a moverse. A partir de las 29 semanas de embarazo, empezará a darse la vuelta para reposar hacia abajo, apoyado en el cuello de tu útero. Sus idas y venidas harán que te dé más de una patadita en las costillas.

Sus papilas gustativas ya empiezan a diferenciar sabores. Las ejercita bebiendo líquido amniótico.

A partir de esta semana entramos en una fase en la que su cerebro ha madurado tanto que puede regular su temperatura corporal. Por supuesto, el bebé todavía necesita el calor del cuerpo de su madre para mantenerse caliente hasta el que nazca.
En este momento los huesos están completamente desarrollados y tiene su forma bien definida, pero permanecen blandos y flexibles ya que el proceso de osificación, que es lo que les da su rigidez, aún está produciéndose.


LA MAMA:
Estos tres últimos meses a partir de la semana 29 son la etapa de mayor engorde para el bebé y también para la mamá. En este último trimestre puede que engorde unos 5 kg. Es común engordar medio kilo de media por semana, aunque dependerá mucho de la mujer en cada caso. A partir de ahora los cambios hormonales pueden variar semana a semana.
Tu abdomen sigue creciendo y el útero "sube" hasta casi alcanzar la base de la caja torácica. Desde el inicio del embarazo, tu útero ha aumentado diez veces su peso. Tu flujo sanguíneo también se ha multiplicado por diez. Es normal, por tanto, experimentar una mayor sensación de cansancio y dolores en las piernas y dolor en la espalda.

A medida que avanza el embarazo, el centro de gravedad del cuerpo se desplaza y la mujer se siente más torpe. Para evitar tropiezos y caídas que en el embarazo pueden tener consecuencias graves, es importante usar zapatos adecuados: de suela plana y que se sujeten bien al pie. Las chanclas y los tacones altos y finos no son aconsejables en esta etapa.

Podrías estar de parto antes de tiempo. Aun así, no te preocupes, con 7 meses el feto está lo suficientemente desarrollado para que pueda nacer un niño sano, aunque necesite estar unas semanas bajo control y en la incubadora.

Necesitas mucha hidratación diaria para evitar las temidas estrías, que también pueden afectar a muslos, caderas y pecho.


El descanso nocturno de la embarazada empieza a ser misión imposible. Si la necesidad de orinar y las molestias posturales impiden e interrumpen tu descanso, intenta evitar beber líquidos antes de acostarte y acuéstate de lado, con una almohada entre las piernas, para evitar la sobrecarga en la espalda. Es muy importante que descanses un mínimo de ocho horas, porque tu cuerpo se enfrenta ahora a una de las etapas más duras de toda la gestación.

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