miércoles, 12 de octubre de 2016

¿Sabes la importancia que tienen las Siestas en los Bebés?




Para los niños, el dormir de día es casi tan importante como el descanso de la noche. Nosotras mismas enseguida nos damos cuenta cuándo nuestro bebé tiene sueño, porque está más llorón y más irritable que de costumbre y no aguanta nada.

Cada bebé puede necesitar un tiempo determinado de descanso, es decir, no hay un tiempo determinado según su edad, por tanto, es importante confiar en su capacidad de autorregulación y acompañar estos procesos sin interrumpir su descanso. Unos días dormirá mas que otros, no hay que preocuparse por eso. No porque el hijo de tu mejor amiga duerma dos horas de siesta no significa que el tuyo que solo duerme una hora, vaya a estar mejor o peor, simplemente es lo que necesita cada uno, sin más.

Por lo general, los bebés muy pequeños duermen casi todo el día y a medida que van creciendo, las siestas se vuelven más espaciadas en el tiempo, hasta que llegará un momento en el que ni siquiera querrán dormir a media tarde.

Los descanso diurnos hacen que los niños estén más activos, más descansados, más tranquilos, menos irritables. La siesta en general, facilita la recuperación de la energía física y psíquica, elimina la tensión y el cansancio acumulado y mejora el humor. 

Dormir poco durante los primeros cuatro años multiplica el riesgo de retraso en el lenguaje.

Puede que haya niños que les cueste más dormirse, aunque veas claramente que tiene sueño, en estos casos es importante establecer una rutina de descanso. Es una manera de desarrollar hábitos de sueño saludables. No obstante, hay etapas en el que el mundo a su alrededor es tan estimulante que se niegan a “perder tiempo” para seguir explorando, aunque no hay que obligar ni forzar a que duerma, sí hay que ofrecer la posibilidad y preparar el ambiente para conseguir que se duerma.

Cuando los bebes duerme aprovecha a descansar porque sino también se nos hará cuesta arriba afrontar todo el trabajo que tenemos por delante.

Nuestra rutina de siesta debería ser más o menos siempre a la misma hora, con algo de luz y en un ambiente tranquilo. Lo ideal es hacerlas antes de las cuatro de la tarde, lo más habitual es hacerlas después de la comida.



CONSEJO: No creas que por suprimir la siesta de la tarde el niño dormirá más por la noche. Lo único que conseguirás es que el niño esté irritable todo el día y que del mismo berrinche hasta le cueste conciliar el sueño por la noche.
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