martes, 28 de marzo de 2017

Todo lo que debéis saber de los movimientos fetales

movimientos fetales


Durante el tercer trimestre de embarazo, cada vez resulta más complicado conciliar el sueño durante la noche. Vuestra “panza” ya tiene un volumen considerable y encontrar una postura cómoda que os permita descansar, no os resultará nada sencillo. 

Os sentiréis cada vez más incómodas y cansadas, y a ello se le unirán los enérgicos movimientos del bebé durante la noche. Estos movimientos fetales son habituales y, aunque a veces pueden pareceros molestos, son completamente normales.

Los movimientos fetales


¿Qué futura mamá no espera, con impaciencia, sentir las primeras “pataditas” de su bebé?
Ya durante el primer trimestre de embarazo existen movimientos fetales, pero éstos son imperceptibles para la mamá. Son debidos principalmente al crecimiento del útero y, en términos generales, hasta alrededor de la semana 20 pasarán totalmente inadvertidos. Los movimientos fetales, exigen cierta coordinación entre la espina dorsal, la cabeza y los hombros del bebé.

La verdad es que empezar a sentir cómo se mueve tu bebé es una experiencia difícil de olvidar y para muchas mujeres supone el momento en que se dan cuenta de que el embarazo ya es toda una realidad.

Deberéis tener en cuenta que cada embarazo es distinto y que cada mujer siente de manera diferente los movimientos de su bebé. Éstos dependerán de diversos factores, como la cantidad de líquido amniótico, la alimentación o la actividad de la mamá.

Es bastante frecuente sentirlos con mayor intensidad después de las comidas, y durante la noche, especialmente si os encontráis recostadas sobre vuestro lado izquierdo. Durante el día, el bebé también se mueve pero con el movimiento de la mamá, los movimientos pasan más desapercibidos.

Nuestra propia postura, en algunas ocasiones, va a favorecer los movimientos. Al permanecer de pie, el propio peso del bebé en el interior del útero, lo hace situar un poco más abajo, más “apretado” y hace que no goce de tanta libertad para moverse. Al estar tumbadas, la columna vertebral queda más distendida, y el bebé posee mayor libertad para “bailar” en el líquido amniótico.

movimientos fetales


En cuanto a la alimentación, ante el consumo de alimentos dulces, se incrementan los niveles de glucosa en sangre de la mamá, que pasarán al bebé a través de la placenta. De este modo, cuando comáis algo dulce deberéis prepararos para una gran “fiesta” interior.

Así mismo, vuestro estado de ánimo, la ansiedad o el estrés también puede repercutir en los movimientos fetales.

Los movimientos del bebé no deben preocuparos lo más mínimo, porque aunque os parezca que son demasiados, éstos son signo de buena salud y bienestar.

Por otro lado, los momentos de calma y quietud, suelen corresponderse con los momentos de descanso del bebé.

A modo de curiosidad, seguro que os gusta saber que algunos movimientos se asocian al hipo del bebé. Los reconoceréis porque parecen pequeños "saltos" que se producen de forma rítmica. No es nada raro, y además forma parte del proceso de desarrollo de su sistema respiratorio.

Si os cuesta conciliar el sueño y encontrar vuestra “postura” os recomendamos leer este artículo de hace unas semanas. En él hablábamos de los beneficios del cojín nido para embarazadas, y dábamos algunas recomendaciones para descansar mejor.

movimientos fetales


A pesar de estas "pequeñas molestias", en la recta final del embarazo, lo mejor que podéis hacer es intentar relajaros, mantener la calma y pensar que... ¡ya os queda poco!




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martes, 21 de marzo de 2017

Tipos de madres ¿Con cuál os identificáis?



Es cierto que la maternidad es un momento muy especial en la vida de toda mujer, pero no podemos negar que cada una la siente, la vive y la disfruta de una manera distinta.

Cada mamá es una mujer independiente, con su propia personalidad, sus propias ideas y, en definitiva, una persona única. Esto implica que seamos distintas frente a todas las situaciones de la vida, y la maternidad, por supuesto, es una de ellas.

Antes de ser madres, seguramente muchas jugabais a imaginar cómo sería esto de ser mamás y también pensabais en la relación que, en un futuro, mantendríais con vuestros pequeños. Pero lo cierto es que hasta que una no se encuentra en situación, no sabe “a ciencia cierta” como va a sentir su maternidad y, mucho menos, de qué manera va a comportarse.

Que la maternidad implique para toda mujer momentos de felicidad infinita, no quiere decir que no haya momentos de cansancio, de tristeza, o de reflexión. Porque en la vida nada es blanco o negro, y en los matices se encuentra la diferencia.

Antes de convertirnos en mamás, se espera de nosotras que tengamos sentimientos únicos que giren en torno a la felicidad, la ilusión, la ternura, o la realización personal, entre otros. Pero la realidad es que, a parte de éstos, nadie habla de las noches sin dormir, del cansancio (por no decir agotamiento), la incertidumbre, o la tristeza. Bueno sí…seguramente todas conoceréis el Club de las Malas Madres, que como su fundadora afirma es para madres “con mucho sueño, poco tiempo libre, alergia a la ñoñería, y ganas de cambiar el mundo”.

Nuevas etiquetas para madres

Y hablando de tipos de madres… es imposible no mencionar la educación de los hij@s. ¡Qué difícil es educar a un hij@! ¿Estaré haciendo bien? ¿Seré buena madre? Estas preguntas, en un momento u otro, aparecen “atormentando” la mente de toda madre. Muchas fundamentamos nuestros pilares educativos y morales en lo que hemos vivido con nuestros padres, ya sea para bien o para mal.

tipos de madre


Lo mejor de la situación es que todas las madres podamos gozar con libertad para sentir y vivir nuestra propia maternidad, sin que aflore por ningún lado el sentimiento de culpabilidad o de no estar haciendo bien las cosas. Toda madre piensa o actúa de determinada manera porque cree estar haciendo lo mejor para su hijo, y ésta es la base de todo. Y en este sentido, son numerosas y variadas las formas de ver la maternidad y vivir la crianza de los hijos.

Hay madres que viven de forma “relajada” donde todo lo que hace su niño está bien, que no se sulfuran, que viven felices y mientras tanto el pequeño no tiene muy claro si lo que hace está bien o está mal. Simplemente se limitan a “hacer”.

Otras en cambio, están continuamente pendientes de sus hijos, unas con coherencia y las otras con sobreprotección extrema.

En definitiva, ser madre implica una serie de sentimientos, acciones y formas de ver la vida distintas, que han hecho surgir, en la actualidad, unas nuevas “etiquetas” o maneras de denominar los diferentes tipos de madres. ¿Identificáis el vuestro?

Mamá helicóptero

La mamá helicóptero, también conocida como mamá GPS, es aquella obsesionada por tenerlo todo controlado, su vida y también la de los demás. Ella misma toma las decisiones que deberían tomar sus hijos y son extremadamente sobreprotectoras. Todo en su vida gira en torno de sus niños, los absorbe hasta dejarlos sin apenas espacio, y al final acaban por perjudicarlos, a menudo, de forma irreversible.

En estos casos, la mamá cree que sus hijos son completamente dependientes, e incapaces de hacer nada por sí mismos. Les prestan más cuidados y atenciones de las que necesitan hasta niveles extremos, partiendo de la sobreprotección.

El resultado de este estilo de crianza son niños, y también futuros adultos, incapaces de asumir responsabilidades, inseguros y dependientes.

Mamá “mejor amiga”

Es la mamá que pretende ser la mejor amiga de sus hijos. Espera confesiones, confidencias e intimidades, y esto no siempre es posible. Los niños son niños y esperan poder compartir sus experiencias con otros niños de edad similar a la de ellos. 

tipos de madre

Mamá perfeccionista

¿Quieres que tus hijos sean perfectos? ¿No aceptas que haya algo que a tu hijo no se le dé bien? Quizás eres una mamá perfeccionista… Todas queremos lo mejor para nuestros retoños, pero llevar la perfección al extremo es un “arma de doble filo” que nos conduce hacia el camino de la decepción y el fracaso.

Estimular a nuestros hijos en el conocimiento y ayudarles en todo lo que podamos es genial. Pero… ¿habéis pensado en las consecuencias de exigirles demasiado? Es posible que sea el momento de aceptar a nuestros hijos como son, con sus habilidades pero también con sus limitaciones.

Mamá apisonadora

Es la mamá  cuyo objetivo principal es aplanar el camino de sus hijos, para que éstos no se encuentren con dificultad alguna a lo largo de su vida.

Mamá tigre

¿Mamá puedo? No, ¿Mamá puedo? No… Y la respuesta será siempre no. La mamá tigre se encuentra en el extremo de la mamá permisiva. No permite a sus hijos hacer nada, ya sea ver la tele, salir con los amigos, o comer chocolate. Son madres estrictas que imponen la disciplina a sus hijos como el aire que respiran. Son madres inflexibles que imponen responsabilidades a pesar de que éstas les impidan disfrutar de los ratos de juego y diversión propios de los niños. El resultado no es otro que niños sin infancia. ¿Qué os parece?

Como éstas, son muchas las “etiquetas” que van surgiendo para describir las diferentes formas de concebir la crianza de los hijos.

La mamá bocadillo, que es la que persigue a los niños en el parque con la merienda en la mano; la mamá chófer que lleve a sus hijos de un lado para otro de extraescolar en extraescolar; la mamá directiva que dirige de forma continua lo que su niño tiene que hacer o la mamá hiperprotectora que no deja que su hijo haga nada por miedo a que pueda hacerse daño.



Lo ideal es que la crianza de nuestros hijos se base en el respeto y en la confianza. Quizás debamos iniciarnos en el "arte de observar" cómo aprenden por sí mismos, mantenernos “en la barrera” y dejarles más espacio y tiempo de juegos sin planificar, estructurar o dirigir.

Todos nos creemos con derecho a juzgar lo que hacen las demás madres, pero lo que está claro es que ejercer el papel de madre no es nada fácil y todas lo hacemos lo mejor que sabemos.


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martes, 14 de marzo de 2017

Vuelta al trabajo de la mamá. Sentimientos contradictorios

vuelta al trabajo de la mamá


Desde el nacimiento de vuestro bebé, es muy probable que apenas os hayáis separado de él. ¡Parece mentira que ya hayan pasado 4 o 5 meses! El tiempo ha pasado rápido, y si ya se acerca el momento de retomar vuestra vida profesional, seguramente contaréis, con insistencia, los días que os quedan para ello.

Para algunas mujeres, el regreso es esperado y deseado, pero para otras, quizás la gran mayoría, los sentimientos son contradictorios. A menudo, os sentiréis las “peores” madres del mundo por “abandonar” a vuestro bebé.

¿Estaré haciendo bien? ¿Con quién va a estar mejor si no es conmigo? ¿Y ahora qué haré? Si vosotras también os hacéis estas preguntas… ¡Tranquilas! Forma parte del proceso normal de adaptación a la nueva situación y de reincorporación a la vida laboral.

vuelta al trabajo de la mamá

¿Cómo sobrellevar la vuelta al trabajo?

Ha llegado el “gran” día. Os sentiréis nerviosas, preocupadas y tal vez un poco “fuera de lugar”. Ésta ya no es la rutina a la que estabais acostumbradas. Pero el tiempo ha pasado y con él, ha llegado el momento de iniciar, de nuevo, vuestra rutina laboral. 

Es un momento difícil para la gran mayoría de mamás, en el que tendréis a “flor de piel” una gran variedad de sentimientos y emociones contradictorias.

En parte os sentís culpables por dejar a vuestro hij@ en manos ajenas que, aunque seguro que son de confianza, son ajenas. Os sentiréis tristes por todo lo que os vais a perder mientras estáis fuera, en cierto modo felices por desconectar un ratito de pañales, mocos y babas, y también un poco enfadadas por ser conscientes de lo difícil que es, hoy en día, poder compaginar el trabajo y la familia.

vuelta al trabajo de la mamá


Debéis saber que todos estos sentimientos son completamente normales. Los de tristeza, alegría, culpabilidad o enfado. ¡TODOS!

Ante esto, muchos psicólogos recomiendan que lo mejor es pensar únicamente en los aspectos positivos que os aporta la reincorporación al mundo laboral. La mejora a nivel económico, el desarrollo de la carrera profesional o las relaciones sociales, pueden ser algunos de ellos.

También deberéis centraros en pensar que el bebé está bien. Sea cuál sea la persona que hayáis dejado a cargo del bebé, llámese abuela, tía, o vecina, la habéis escogido porque creéis que es la más adecuada para cuidar de él. Seguramente os resultará difícil no pensar, que con quien va a estar mejor es con vosotras, pero al menos… intentarlo.

Entre lloros y risas, armaros de mucha paciencia y pensar que es un proceso al que tendréis que ir adaptándoos poco a poco. ¡No seáis duras con vosotras mismas!

¿Y el bebé?

Es cierto que el bebé, por su parte, también notará el cambio, pero su comportamiento dependerá, en cierto modo, del vuestro. Y también de la edad que tenga en ese momento. A partir de los 8 meses, el impacto de la separación será mayor. Intentad estrechar vínculos afectivos, darle mimos y caricias,  y explicarle que volveréis en tan sólo un ratito.

Vuelta al trabajo de la mamá y la lactancia materna

Seguramente, con la vuelta al trabajo, os sentiréis preocupadas por cómo continuar con la lactancia materna.  A pesar de que supone añadir una nueva rutina de lactancia, la verdad es que es posible continuar con la lactancia materna aunque os incorporéis de nuevo al trabajo.  

La nueva rutina implicará que os tendréis que familiarizar con la extracción de leche de forma manual o con un sacaleches. Podéis congelar la leche materna incluyendo siempre la fecha de extracción. De todos modos, si este tema se os hace un mundo, siempre podéis consultar con vuestra matrona. Incluso si tenéis una farmacia de confianza, seguro que también ellos podrán ayudaros.

vuelta al trabajo de la mamá




En definitiva, el regreso al mundo laboral es un momento bastante duro para la mayoría de las mamás, en el que generalmente ni todos los sentimientos son positivos ni todos son negativos. 

Pensad que lo peor es el principio y que después os iréis adaptando a vuestra nueva vida. Además, dicen que las madres tenemos “superpoderes” para encargarnos de mil y una cosas a la vez. Y… ¡No sabéis cuántos! Y si no pensad… ¿De qué no es capaz una madre?
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martes, 7 de marzo de 2017

Parto vaginal o parto por cesárea programado “a la carta”

Parto vaginal o cesárea


¿Os habéis planteado que el parto por cesárea sea una opción más de parto? Seguramente, muchas de vosotras creeréis que el parto por cesárea únicamente se realiza cuando es estrictamente necesario. Esto es, cuando la salud o la vida del bebé o de la mamá, pueden verse comprometidas, por diversos factores.

A muchas os sorprenderá que os cuente que esta afirmación no es del todo cierta. Yo he sido la primera en sorprenderme, lo reconozco. Creo que os puede resultar interesante conocer cuál es la realidad que vivimos en nuestro país, en relación al parto natural y al parto con cesárea. A ver qué os parece…


Parto natural versus parto por cesárea 

En nuestro país, la mayor parte de las mujeres dan a luz en un hospital asociado a la sanidad pública. En éstos se intenta siempre que el parto sea vaginal, procurando evitar, siempre que se pueda, el parto por cesárea.

Con la sanidad privada, en ciertas ocasiones, no ocurre lo mismo. Quizás os habréis percatado de que, en este entorno específico, los profesionales médicos contemplan la opción de programar el parto, si así es deseado por los papás, y aunque esto no sea estrictamente necesario por cuestiones médicas.

Con el tema del parto por cesárea, ocurre lo mismo que con el tema del colecho, son muchas las mujeres que ven como una opción el poder escoger entre parto vaginal y parto por cesárea, y para otras esto supone una idea descabellada. De hecho, en algunos países el parto por cesárea está tan normalizado, que muchas mujeres lo consideran como la mejor manera de dar a luz a un bebé.

Os resultará curioso saber que en España, ocho de cada diez mujeres prefieren el parto vaginal al parto mediante cesárea, pero la realidad es que la cesárea se practica a una de cada cuatro mujeres. Según datos recientes, la tasa de partos por cesárea en España ha aumentado casi un 10% en los últimos diez años, situándose en torno al 25%. No debéis de olvidar que una cesárea es una intervención quirúrgica importante.

Parto vaginal o cesárea


A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que se lleven a cabo los partos por cesárea sólo cuando sea necesario, lo cierto es que en los países desarrollados las tasas aumentan cada año.

Con este debate abro la “caja de pandora” para mostraros lo que supone un parto por cesárea para la mamá y para el bebé, y las repercusiones que esto puede llegar a tener.

Parto vaginal versus parto por cesárea. Cómo afecta a la mamá

El dolor. En un parto por cesárea no se produce la dilatación del útero y en consecuencia, no hay dolor.

En un parto por cesárea la participación de la mamá es nula, delegando el nacimiento de su bebé al personal sanitario.

En la mayoría de los casos, la mamá podrá hacer el “piel a piel con el bebé, inmediatamente después del parto. De hecho, no podrá cogerlo hasta que regrese del quirófano. Tengo que deciros también que existen algunos hospitales, muy pocos, que dan opción a lo que se conoce como una "cesárea respetada". Esto supone, por ejemplo, que con la ayuda del papá, la mamá si podrá hacer el "piel a piel" con el bebé, entre otras cosas más. 

Parto vaginal o cesárea


Un parto por cesárea no comporta lesiones en el periné, pero sí una cicatriz encima del pubis, de unos 10 centímetros. A veces, parece que nos olvidemos de que la cesárea es una intervención quirúrgica de importancia, que conlleva un proceso de recuperación posterior.

En un parto por cesárea, la lactancia no se desarrolla de la misma manera que en un parto natural. La mamá, al regresar del quirófano, todavía se encuentra sometida a los efectos de la anestesia espinal, además de los antinflamatorios y antibióticos. Y la verdad, las condiciones en las que se encuentra no son las mejores para empezar con la lactancia materna.

Un parto por cesárea tiene muchas más complicaciones como hemorragias, embolias o infecciones. Además, puede comprometer futuros embarazos, aumentando el riesgo de implantación anómala de la placenta o de rotura uterina.

Parto vaginal versus parto por cesárea. Cómo afecta al bebé

Inmunidad en el bebé. Existe un estudio realizado por la Universidad de Copenhague, que indica que los partos por cesárea generan ciertos déficits inmunológicos a largo plazo, relacionados con la prevención de algunas enfermedades como pueden ser las alergias, enfermedad de Crohn o la diabetes tipo 1.

En este estudio también reconocen cómo la primera exposición del bebé a los microorganismos es crucial. Y ello dependerá de si el bebé nace mediante un parto vaginal o un parto por cesárea.

Del cálido útero al frío quirófano. Un bebé al nacer pasa directamente del útero materno a recibir numerosos estímulos externos. En un parto vaginal, si todo va bien, el cambio se hace de forma más gradual y progresiva, y el bebé en seguida sentirá el contacto de la piel de la mamá. En un parto por cesárea, por realizarse de forma más rápida y brusca, la adaptación a la vida extrauterina es más traumática.

Parto vaginal o cesárea


En definitiva, en algunas ocasiones las cesáreas programadas vienen de la mano de los médicos, que proponen llevar a cabo un parto por cesárea. ¿Por qué? Pues, en cierto modo, porque al ser una situación controlada, para ellos es la opción más sencilla. También porque lo interesante es conseguir una mayor optimización de los tiempos y una mejor programación de las agendas.

En otras ocasiones, son las mamás las que, como si de un “parto a la carta” se tratara, organizan su fecha de parto en función de sus compromisos, principalmente laborales. ¿Qué pensáis vosotras de poder programar un parto por cesárea? ¿Qué os parece?




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martes, 28 de febrero de 2017

Colecho ¿sí o no? El gran dilema

colecho si o no


¿Es mejor que el bebé duerma en la habitación de los papás o en la suya? ¿En la cama con los padres o en su cuna? Son diversas las opiniones que giran en torno al hecho de compartir cama con el bebé. Mientras que hay mamás que consideran que dormir con el bebé es lo mejor del mundo, otras no ven nada de positivo en ello e incluso, a veces, les puede resultar molesto.

A priori, dormir con el bebé no es bueno ni malo, ni mejor ni peor. ¿Qué pensáis vosotras? Es posible, especialmente si sois madres primerizas, que tengáis dudas al respecto. Además, en relación al tema de la maternidad, es bastante frecuente que surjan “expertas” en la materia por todas partes. Unas os dirán que, con total seguridad, lo mejor es dormir con el bebé. Otras, sin embargo, os dirán que el bebé debe de dormir en su cuna desde el primer día porque si no adquiere hábitos inadecuados.

Entonces… ¿Es bueno dormir con el bebé o no? ¿Qué es mejor la cuna o el colecho? “Recién llegadas” al mundo maternal, es normal que no tengáis nada claro. Con el fin de que podáis decidir vosotras mismas, os cuento todo lo que debéis saber sobre el colecho, antes de tomar una u otra decisión.

El colecho. Ventajas y desventajas

En las culturas orientales y en los países nórdicos, el colecho es una práctica bastante común y frecuente que se realiza con total normalidad. Pero en Europa y Estados Unidos, no sucede lo mismo. En nuestro país, las opiniones frente al colecho son siempre polémicas. A menudo, la práctica del colecho es criticada, siendo además calificada como inadecuada y hasta peligrosa.

Antes de decidiros por una opción u otra, os recomiendo que conozcáis los beneficios y desventajas del colecho, tanto para la mamá como para el bebé.

Lo mejor del colecho
Son numerosas las ventajas de practicar el colecho, tanto para los papás como para el bebé. Sólo tenéis que poneros en situación para entender por qué.

Si pensáis en vuestro bebé, ¿Cómo creéis que se sentirá más protegido, cómodo y feliz? No hay nada que le guste más a un bebé que estar cerca de sus papás, sentir la cercanía, el olor, o el contacto con la piel de la mamá. Para el bebé resulta ser una experiencia placentera, que tendrá cierta repercusión sobre su estado físico.

En este sentido, el ritmo cardíaco del bebé se vuelve más estable, los patrones de respiración del bebé se sincronizan con los de la mamá, ayudando a regular, de este modo, la frecuencia respiratoria y evitando las apneas. También ayuda a regular la temperatura corporal del bebé, y además hace que su sistema inmunitario funcione mejor.

También se ha reconocido, que el colecho refuerza las relaciones afectivas del bebé con los papás. En este caso, que “el roce hace el cariño” es una verdad como un templo.

Se ha comprobado que los bebés que duermen con la mamá comen más. Actúa como favorecedor de la lactancia. Al tener cerca a la mamá, toman pecho durante más tiempo y hacen más tomas durante la noche, con los efectos positivos sobre la salud del bebé que esto conlleva.

En definitiva, el bebé al lado de sus papás se siente seguro y tranquilo, y esto hace que descanse mejor. Practicar el colecho interviene en la calidad y la cantidad de horas de sueño del bebé, y en consecuencia de los papás. 

colecho si o no


Ayudará a reducir los lloros, porque un bebé que duerme con los papás llora mucho menos. Suele pasar, que la mamá sabe lo que el bebé necesita antes de que éste empiece a llorar. ¡Seguro que desde que sois madres siempre dormís con un ojo medio abierto!

En cuanto a los papás, el colecho favorece también su descanso. Al tener al bebé cerca, y poder supervisar todos sus movimientos, éstos también se sienten más tranquilos. Además no tendréis que levantaros a mitad de noche cada vez que os parezca que el bebé llora. En pleno invierno, la verdad es que no resulta ni práctico, ni cómodo, ni mucho menos apetecible.

Lo peor del colecho
Como veis, es una realidad que son numerosas las ventajas del colecho. Pero como todo, también tiene algunos inconvenientes.

Es muy probable que vuestro principal temor al meter a vuestro bebé, tan pequeño y delicado, en vuestra cama, sea el de aplastarlo. Muchos afirman que el colecho puede suponer cierto riesgo de aplastamiento y asfixia para el bebé, aumentando el riesgo de padecer el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.

Cuando dormimos, no controlamos nuestros movimientos y también existe el riesgo de que el bebé quede atrapado bajo las sábanas.

Aunque lo más frecuente durante la práctica del colecho es que el bebé duerma entre la mamá y el papá, es necesario extremar todas las precauciones para que éste no se caiga de la cama.
Sucede con cierta frecuencia, que muchas mujeres con el bebé en la cama, no consiguen descansar. Están toda la noche en estado de alerta, acumulando un montón de "por si...". Por si el bebé se despierta, por si llora, por si se cae, por si tiene hambre... Y al final, la realidad es que, más o menos,  todos necesitamos dormir.

colecho si o no


Otro de los aspectos a tener en cuenta, es que hay bebés y niños más mayores que apenas se mueven, pero hay otros que se pasan la noche dando patadas “a diestro y siniestro”, como si estuvieran jugando el partido de fútbol de sus vidas. En estos casos, debo reconocer que el colecho convierte las noches plácidas casi en auténticas pesadillas. El hecho de no “pegar ojo” durante muchas noches seguidas, al final, acabará por dejar huella en vuestro estado psicológico.

Otra de las desventajas del colecho que deberéis de valorar es que, con el colecho, la relación de pareja cambia. ¿Qué intimidad podéis tener con el bebé entre vosotros? Pues la verdad… es que muy poca. Y a veces, puede conllevar un cierto alejamiento.

Así mismo, los detractores de dormir con el bebé también aseguran que el colecho genera una dependencia emocional del mismo, que puede conllevar que el bebé de ahora y el niño más mayor de mañana, sólo sea capaz de dormirse junto a sus papás. En relación a ello,  sólo deciros que cada niño es un mundo y no todos se comportarán de la misma manera.

Opciones para la práctica del colecho

Ahora que ya conocéis los pros y los contras de la práctica del colecho, es posible que ya tengáis una idea más clara de lo que queréis llevar a cabo. Pero antes, y como no todo es blanco o negro en esta vida, debéis saber que existen otras opciones intermedias a la de tener el bebé en vuestra cama.

A muchas mamás, les gusta la idea de estar cerca de su bebé, pero les atemoriza el que éste pueda quedar aplastado debido a sus movimientos inconscientes durante el sueño. Si es vuestro caso, os alegrará saber que existen otras opciones.

Una de éstas son las cunas de colecho. Son unas cunas que se acoplan a la cama, generalmente en el lado de la mamá. Funcionan como una prolongación de la cama de los padres, pero de forma que el bebé tenga su propio espacio y evitando los riesgos de que éste pueda ser aplastado.

colecho si o no


Estas cunas, a menudo también conocidas como “cunas sidecar”, cuentan con la apertura de una de sus barreras, que es lo que va a permitir poder acoplarla a vuestra cama. Es muy importante que os aseguréis, en este caso, de que no quedan huecos entre vuestra cama y la cuna de colecho, para evitar que el bebé pueda caerse.

Además de las cunas de colecho, existen otras opciones como el Cuco Nest de Mimuselina, una excelente opción para colocar al bebé entre el papá y la mamá, ya que al quedar el bebé más protegido, se evitan de esta manera los riesgos de aplastamiento. 

El Cuco nest también puede colocarse en la cuna de colecho, que generalmente le queda grande al bebé. De esta manera, el bebé se sentirá más recogido, cómodo y confortable, y seguramente también favorecerá el descanso y el sueño reparador.

colecho si o no


La base del Cuco Nest es suave, acolchada y mullida, perfecta para que el bebé se encuentre cómodo y confortable. Se puede utilizar desde el nacimiento hasta aproximadamente los 15 meses de edad (11 kg). Además, es desenfundable para que lo podáis lavar y mantenerlo siempre en las mejores condiciones. 

Como veis, las opiniones acerca del colecho son diferentes y variadas. ¿Qué es mejor? Pues depende de cada bebé, de cada mamá y de la circunstancia en particular.

Lo cierto es que practicar el colecho puede resultar una experiencia fantástica, siempre y cuando tengáis en cuenta tomar ciertas precauciones y medidas de seguridad. Lo mejor es que os dejéis llevar por el sentido común, y seguro que de este modo tomaréis la decisión más acertada. Que tengáis felices sueños…



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martes, 21 de febrero de 2017

Parto con o sin dolor. Todo lo que debéis saber sobre la anestesia epidural


Durante el último trimestre de embarazo, y a medida que el momento del parto se acerca, es normal que empecéis a sentir cierta preocupación. Surgen las dudas en relación a cómo se producirá, si irá todo bien y también en todo lo relacionado con el dolor.

epidural si o no


Hoy en día, con la anestesia epidural, existe la posibilidad de disfrutar de un parto sin dolor. ¿Qué os parece? Epidural ¿sí o no? Para muchas mujeres embarazadas, la decisión supone un verdadero quebradero de cabeza. Con el fin de ayudaros a tomar una decisión, hoy os contamos todo lo referente a la anestesia epidural.

Anestesia epidural ¿Qué es?

La epidural es un anestésico que  permite disfrutar de un parto sin dolor. Su función principal es quitar sensibilidad a la parte inferior del cuerpo, de manera que la mamá pueda seguir sintiendo las contracciones pero, a la vez, pueda seguir colaborando de forma activa en el parto.

La anestesia epidural se administra mediante una punción en la zona lumbar de la columna, en lo que se conoce como espacio epidural. Durante su administración, la futura mamá deberá permanecer quieta. Debéis saber que es muy importante no moverse en el momento de la punción, y que lo único que sentiréis es un leve pinchazo.

epidural sí o no


¿Sabéis cuándo se puede administrar? Pues, la anestesia epidural se administra cuando el cuello del útero de la futura mamá ya ha alcanzado una dilatación de 2 centímetros como mínimo y unos 8 como máximo. Así mismo, las contracciones también deberán ser regulares y dolorosas.

Poco después de ser administrada, la anestesia epidural empezará a hacer su efecto. Sentiréis cómo vuestras piernas se van adormeciendo y la verdad es que no sentiréis dolor de cintura para abajo.

Ventajas e inconvenientes de la anestesia epidural

Una de las mayores ventajas de la anestesia epidural es que, durante el parto, mantendréis intacto vuestro estado de consciencia. De este modo, sentiréis las contracciones, pero sin dolor. Os sentiréis más relajadas, más tranquilas y además podréis respirar con mayor facilidad. Además, lo más importante es que la anestesia epidural no supone riesgo para el bebé ni para la mamá.

Por otro lado, como se suele decir, no es oro todo lo que reluce y  la anestesia epidural también presenta ciertos inconvenientes. En algunas ocasiones, sucede que la anestesia hace que la futura mamá no sienta las contracciones y pierda la capacidad para empujar, pudiéndose alargar el parto más de lo normal.

Las probabilidades de episiotomía y parto con fórceps aumentan. También podéis tener dolor de cabeza durante unas horas después del nacimiento del bebé, y sentir mareos al reducir la tensión arterial.

epidural sí o no


Muchas mujeres que están en contra de la administración de anestesia epidural, muestran su descontento ante la manipulación médica del parto desde su inicio, y por tener que depender por completo de las indicaciones de la matrona.

Como todo en la vida, la anestesia epidural tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo mejor que podéis hacer es valorar todas las opciones y en base a ello, decidir. 

Epidural ¿sí o no? Sólo vosotras tenéis la respuesta. ;-)


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martes, 14 de febrero de 2017

¡NUEVO! Capas de baño para bebé. Nueva capa de baño Mimuselina

Ante la inminente llegada de un bebé, son muchos los preparativos que deberéis tener “a punto”. Sin prisa pero sin pausa, deberéis pensar en todo lo que va a necesitar el bebé cuando nazca, sin olvidar, por supuesto, el momento del baño.

El baño es uno de esos momentos especiales, en el que además de asear al bebé, también podéis aprovechar para jugar con él, darle caricias o proporcionarle relajantes masajes.

Una de las prendas imprescindibles es la capa de baño, cuya función principal es envolver y secar al bebé cuando lo sacamos de la bañera. Además, permite que la mamá o el papá, abrace al bebé mientras lo seca, evitando que éste tenga frío.

capa de baño mimuselina

Consejos a tener en cuenta antes de comprar una capa de baño para bebé

Actualmente, la oferta de capas de baño que encontraréis en el mercado es amplia y variada. Y a pesar de que una capa de baño es una capa de baño, no todas son iguales. Hay diversos aspectos importantes que deberéis valorar antes de comprar. ¡Atent@s!

Tipo de tejido

En primer lugar, deberéis tener en cuenta la composición del tejido de la capa de baño. Ésta puede ser de fibras naturales, como el algodón, y también de fibras sintéticas. Existen capas de baño de tejidos diferentes, como el rizo, la microfibra o la muselina.

Lo más recomendable para la piel del bebé, sin duda, son los tejidos naturales. El algodón es hipoalergénico y evitará irritaciones y rojeces. La muselina y el rizo (comúnmente conocido como “tela de toalla”), están formados por fibras de algodón, aunque este último a veces también incorpora fibras sintéticas.

En cuanto a la microfibra, es un tipo de fibra sintética muy fina, compuesta mayoritariamente por poliéster y poliamida.

capa de baño mimuselina

Suavidad del tejido

La suavidad es un elemento importante que deberéis considerar antes de elegir una capa de baño, debido a que ésta estará en contacto directo con la piel del bebé.

En este sentido, deberéis saber que las capas de baño de microfibra no son demasiado suaves. Las de rizo  serán suaves si el algodón es de buena calidad. Deberéis comprobar si incluye un porcentaje de fibras sintéticas que harán que la calidad sea menor.

Por su suavidad extrema, las capas de baño de muselina son consideradas como las mejores.       

Ligereza de la prenda

Seguro que los bebés se sentirán más cómodos con una capa de baño ligera, que no con una más pesada. Las más ligeras son las de microfibra y las de muselina. Por el contrario, las capas de baño de rizo no cuentan con la misma ligereza.

Gramaje del tejido

¿Sabéis qué es el gramaje de un tejido? Pues os cuento… El gramaje hace referencia al peso por metro cuadrado del tejido. No es del todo cierto que los tejidos de mayor gramaje, sean los de mayor calidad. En el caso de las capas de baño de rizo, cuanto mayor es el gramaje (mayor cantidad de hilos), más gruesa y esponjosa será, y como consecuencia, más secará.  

En cuanto a las capas de microfibra, éstas son de poco gramaje. En las capas de muselina, como la gasa de algodón tiene poco gramaje, se han incorporado tres capas dobles de gasa.



Absorción y secado

En las prendas textiles que se emplean en el baño, es importante tener en cuenta la capacidad de absorción y también la rapidez de secado.
En este sentido, la que tiene una mayor capacidad de absorción y de secado es la capa de baño de muselina. El rizo reparte el agua absorbida por toda la prenda, y generalmente cuando mayor es la calidad del algodón, mayor será el nivel de absorción. Por el contrario, tardará bastante en secar. 
De manera diferente a las capas de baño de rizo, las de microfibra poseen una alta capacidad de absorción. No reparten la humedad por toda la prenda, si no que se concentra en una zona determinada. En cuanto al secado, éste se produce de forma bastante rápida.

Nueva capa de baño de Mimuselina

Ahora que ya conocéis las características de los diferentes tejidos, queremos presentaros la nueva de capa de baño de Mimuselina.

capa de baño muselina tejido algodon gasa mimuselina

Ha sido fabricada 100% en España, con el máximo mimo y cariño, y teniendo en cuenta qué es lo mejor para la piel del bebé, extremadamente vulnerable, sensible y delicada.
Es por este motivo, que la composición de la nueva capa de baño es de muselina, un tejido de algodón muy fino, suave y vaporoso, perfecto para la delicada piel del bebé. Además de ser súper suave al tacto, destaca por su gran capacidad de absorción y su rápido secado.

Deberéis saber que el algodón es una fibra natural, muy suave, cómoda y transpirable. Además posee propiedades hipoalergénicas, que cuidarán la piel del bebé y la mantendrán siempre lejos de irritaciones y rojeces.


Si tuviéramos que destacar algo de la nueva capa de baño de Mimuselina, os diríamos que es de gran tamaño, muy suave al tacto, cómoda y confortable. En definitiva, perfecta para la piel del bebé.

capa de baño mimuselina


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